
No se si porque cuando era chica me sobrealimentaba mirando dibujitos animados norteamericanos o que, pero desde que me acuerdo me encantan los micros escolares. Obvio, los amarillos, como los que aparecian en arnold y doug.
El micro de mi colegio lo manejaba un señor que se llamaba cacho, te maltrataba y te revoleaba la vianda y la mochila de carrito en un baul enorme. Los asientos no tenian cinturon (aunque creo que despues los pusieron, por las nuevas reglamentaciones), habia chicles pegados en todos lados y el asiento raspaba con migas de melba o sonrisas. Siempre sonaba la radio de moda, con las canciones de moda (que nunca eran las que me gustaban) y siempre los mas grandes (los de septimo grado, en este caso) llenaban los asientos de atras, que eran los mas divertidos.
Si ibas al colegio en micro, te pasaban a buscar por tu casa. Y yo, que vivia como a 30 cuadras, le jodia todo el recorrido y mas o menos me pasaba a buscar cuando terminaba la novela de las nueve de la noche del dia anterior. Si te volvias en micro, era la muerte. Salias a las cuatro de la tarde con las fotocopias de ingles en la mano, harto del encierro y con el uniforme que te lo querias sacar con los dientes. Ni hablar si estabas en noviembre-diciembre, que la camisita azul marino atraia todo el sol del pais a tu cuerpo y te morias de calor.
Viajar en el micro era horrible. Que bueno que mi mama me iba a buscar.
la foto: un school bus estacionado en frente del museo Guggenheim, en Nueva York.
me encanta esa foto
ResponderEliminarme ENCANTA mujer!
me hace acordar a little miss sunshine y al autobus mágico!
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